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Noticias

24/05/2016

Sentencia DeltaLex vs Banco. "Swaps" a PYMES.

 IMPORTANTE BANCO ESPAÑOL CONDENADO A DEVOLVER A UNA PYME 200.000.-€ POR ENCAJARLE ENGAÑOSAMENTE DISTINTOS CONTRATOS DE PERMUTAS FINANCIERAS (“SWAPS”)

El Tribunal Supremo condena al Banco Santander a devolver 200.000-€ a una PYME

“Mediante Resolución dictada en casación el pasado 11 de Mayo, el Tribunal Supremo ha avalado una Sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Álava que anuló varios contratos concatenados de permutas financieras (“Swaps”) que la entidad bancaria había “encajado” a una PYME alavesa mediante la utilización de una “maquinación consciente y deliberada” que la propia Audiencia Provincial de Álava llegó a calificar como una “conducta insidiosa” desplegada por el banco al no haber dicho a su cliente la verdad sobre el producto bancario objeto de comercialización, y al haberle ocultado deliberadamente información para que no pudiera conocer en qué consistía exactamente mismo, generando con ello a la PYME unas cuantiosas deudas frente al banco que la colocaron en una situación de quiebra económica en la que peligraron seriamente los casi 50 puestos de trabajo que la misma ofrecía (y ofrece) al mercado laboral.”

 

 Nuestro socio, Haymar Fernández, ha logrado obtener una Resolución del Tribunal Supremo que permite descansar tranquilas a las más de 50 familias cuya economía se ha venido sosteniendo durante los últimos años en los empleos ofrecidos por una PYME alavesa dedicada al sector del pequeño electrodoméstico.

 El Tribunal Supremo ha avalado en casación una Sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Álava que anuló los distintos contratos de permutas financieras (“Swaps”) que la entidad bancaria había encajado maliciosamente a la PYME, utilizando para ello técnicas comerciales no sólo ilegales, sino también de dudosa moralidad.

 La anulación de dichos contratos supone además que el banco ha sido obligado a devolver íntegramente a la empresa las cuantiosas cantidades de dinero que la misma le tuvo que ir abonando con motivo de las deudas nacidas al amparo de tales contratos ahora nulos (casi 200.000.-€), deudas de las que la entidad bancaria resultaba ser acreedora y que eran de tal envergadura que hicieron peligrar seriamente la continuidad de la empresa y, por ende, de los más de 50 empleos ofrecidos al mercado laboral alavés por la misma. 

 Cuando la PYME llegó a “Delta Lex Abogados” había sufrido ya unas pérdidas de 200.000.-€, cantidad que, a día de hoy, ya le ha sido devuelta por el banco. Pero de no haber accionado judicialmente la PYME, esas pérdidas se habrían visto incrementadas en otros 120.000.-€ sólo durante el año 2013, y en otros 160.000.-€ durante el año 2014, pérdidas que se incrementarían exponencialmente cada año y que suponían una vorágine descontrolada de deudas que hacía peligrar seriamente la viabilidad de la empresa.   

 Dos son los extremos que desde “Delta Lex Abogados” consideramos especialmente destacables en la referida Sentencia:

 1.-LAS PYMES TAMBIÉN PUEDEN DEFENDERSE FRENTE A PRÁCTICAS BANCARIAS ABUSIVAS.

Nos encontramos en un momento en el que está muy “en boga” el tema de las cláusulas suelo, de las preferentes, y en definitiva, de las prácticas bancarias abusivas  desplegadas por ciertas entidades bancarias en el encaje de este concreto tipo de productos a los consumidores.

Poco a poco este tipo de controversias se han ido zanjando de manera bastante uniforme en el ámbito judicial, y por ello podríamos afirmar que, por lo general, cuando el cliente es un consumidor y lo que se valora es la legalidad o ilegalidad de una cláusula suelo en su hipoteca, suele ser lo más habitual que dicha cláusula sea declarada nula y que el banco deba reintegrar a su cliente lo indebidamente cobrado al amparo de la misma. Ahora bien, hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea no se pronuncie sobre la posible retroactividad de la obligación de la entidad bancaria de devolver las cantidades indebidamente percibidas de sus clientes con cargo a esas cláusulas suelo, no resultará claro si esa devolución deberá empezar a computarse desde el inicio de la hipoteca o, tal y como sostiene hasta ahora nuestro Tribunal Supremo, desde el 9 de Mayo de 2013, cuando dicho Tribunal dictara la Sentencia que sirvió para proyectar públicamente el reprochable comportamiento bancario que, con carácter general, había presidido durante años el encaje a los consumidores de esta concreta cláusula bancaria.

Lo que ocurre es que las técnicas “bancario-comerciales” generalmente utilizadas por las entidades bancarias, muchas veces faltas de transparencia y, en opinión de “Delta Lex Abogados”, incluso de la más mínima moralidad,  no se ha limitado a la oscura introducción de cláusulas suelo en la mayoría de las hipotecas o a la venta indiscriminada de “preferentes”,  sino que el empleo de dichas técnicas por las entidades bancarias ha sido durante años el denominador común en la comercialización de cualesquiera de sus productos bancarios, sin importar que el cliente tuviera el perfil de mero consumidor, de cliente minorista (como la mayoría de PYMES), o de gran  “tiburón de las finanzas”.

A pesar de lo anterior, únicamente los consumidores como tales han sido los que han venido gozado de una especial protección legal frente a este tipo de prácticas abusivas, por encontrarse bajo el paraguas de la concepción de “parte más débil en el contrato” y de la legislación especialmente protectora de los consumidores y usuarios.

Sin embargo cualquier tipo de cliente bancario que no actuara como mero consumidor, esto es, que actuara como “autónomo profesional” o como representante de una empresa, por pequeña que ésta fuera, no gozaría, en principio, de esa especial protección con la que tradicionalmente han contado los “consumidores y usuarios”, por lo que su defensa judicial frente a los bancos ha resultado habitualmente más compleja que la de un consumidor. 

Pues bien, en este caso debemos resaltar especialmente que el cliente bancario y demandante judicial no era un consumidor, sino una PYME, y que a pesar de ello ha obtenido la razón en sus pretensiones tanto en la Primera Instancia como en la Audiencia Provincial de Álava y, ahora, en el Tribunal Supremo.

Y lo anterior resulta de vital importancia puesto que en “Delta Lex Abogados” sabemos que fueron muy numerosas las PYMES a las que durante la primera década del presente siglo les fueron encajados sino los mismos productos bancarios que ahora han sido declarados nulos por el Tribunal Supremo, otros muy similares, y que si bien dichas PYMES estarían en todo su derecho de reclamar la nulidad de dichos contratos bancarios y la reparación de las perniciosas consecuencias económicas que los mismos pudieran haber tenido en sus contabilidades, estamos seguros de que la dificultad de la judicialización de esos casos al no poder ser calificadas las PYMES como “consumidores y usuarios”, ha frenado en gran medida la acción judicial de las mismas.

El Tribunal Supremo ha vuelto a avalar el hecho de que no es requisito imprescindible el ser consumidor para poder obtener la razón en este tipo de casos. En “Delta Lex Abogados” siempre hemos defendido que una empresa también tiene derecho a ser protegida frente a los abusos incurridos por determinadas entidades bancarias.

 2.-DECLARCIÓN JUDICIAL DE “MAQUINACIÓN INSIDIOSA” POR PARTE DEL BANCO EN LA COMERCIALIZACIÓN DE SUS PRODUCTOS EN ESTE CASO

Y en segundo lugar, desde “Delta Lex Abogados” consideramos especialmente reseñables los motivos por los que la PYME ha obtenido la razón en este caso, y que se resumen en que el representante de la empresa no pudo conocer realmente cómo funcionarían los productos bancarios que el banco le estaba encajando (“SWAPS”), a causa de la forma absolutamente engañosa y desleal en que los mismos  le fueron ofrecidos por el banco. (El propio empleado bancario reconoció en la Vista del Juicio que ni él mismo comprendía estos productos cuando se los ofrecía a los clientes del banco). 

Todo comenzó cuando el representante de la PYME recibió una llamada del asesor de su banco, en la que éste le recomendó que, para mejorar su estatus como cliente en el banco, y para poder cubrir más fácilmente en el futuro sus eventuales necesidades de financiación, debía contratar un producto que le aseguró sería absolutamente beneficioso para la PYME, carente de todo riesgo, y que incluso cumpliría funciones de seguro frente a posibles alzas del Euribor. En realidad se trataba del primer “Swap” con el que comenzó el calvario financiero sufrido durante años por la PYME.

 Hasta tal punto resultó falso el planteamiento formulado por el empleado bancario que llegó a recoger literalmente la Sentencia de la Audiencia Provincial de Álava lo siguiente:

“(…)Descendiendo a nuestro caso, y siguiendo la doctrina marcada por nuestro Tribunal Supremo, procede determinar la existencia de una maquinación consciente y deliberada por parte de la entidad bancaria que produjo un error esencial y excusable en la mercantil XXXXX.(…)”

“(…)en nuestro caso el hecho de que la entidad bancaria promoviera y favoreciera la creación de una falsa apariencia del negocio jurídico, indujo a error en la demandante, manteniéndola en la convicción de que eran instrumentos de cobertura frente al alza de los tipos de interés, que le facilitaba el acceso a otros productos financieros, incluso llegó a hacer creer al representante de XXXX que no existían riesgos de pérdidas como después veremos(…)”

“(…) La poca información facilitada fue errónea, el banco no dijo la verdad a XXXXX, ocultó los posibles costes añadidos en caso de bajada de tipo de interés, y los costes derivados de la cancelación anticipada(…) en suma, creó una falsa apariencia del negocio jurídico(…)”

“(…) El hecho de ocultar información deliberadamente al cliente para que no conociese en qué consistía exactamente el producto, debe ser interpretado como una conducta insidiosa, así, bajo esta premisa, se creó un error en el cliente (…)

“(…)Dña. XX, empleada del banco, aclaró que el contrato incorpora una serie de definiciones técnicas que no son fáciles de entender. En el mismo sentido XX –también empleado del banco-, afirmando que estos contratos tienen un lenguaje complicado que ni él mismo entiende, que lo importante es conocer su “filosofía”(…)”

 En “Delta Lex Abogados” consideramos muy relevantes las anteriores conclusiones de la Audiencia Provincial de Álava al ponerlas en relación con el contenido del artículo 248.1 de nuestro Código Penal cuando dice: “Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno”. Y es que teniendo en cuenta que hoy día tiene cabida legal la responsabilidad penal de las personas jurídicas sólo podemos preguntarnos… ¿No vuela muy cerca del tipo penal de la estafa la conducta que la propia Audiencia Provincial considera probado que existió en el actuar de la entidad bancaria?.

 D. Haymar Fernández Sánchez y D. Alfonso Goiri Cenarruzabeitia, socios fundadores de la firma bilbaína “Delta Lex Abogados”, ponen de manifiesto su satisfacción ante la resolución judicial obtenida por el despacho:

 -Sr. Fernández: “Cuando el cliente llegó a nuestro despacho me hizo entender que su máxima preocupación eran las repercusiones que tenía ese producto en la situación económica de la empresa  y su  preocupación por las familias que dependían de los puestos de trabajo existentes. En cuanto pudimos analizar la documentación nos dimos cuenta de que sus temores estaban más que justificados, y que si no conseguíamos satisfacer judicialmente sus pretensiones y deshacer las consecuencias económicas que los tóxicos productos del banco estaban causando en la contabilidad de la PYME, la misma se vería en una situación económica crítica, con las terribles consecuencias que ello tendría para las familias de los más de 50 trabajadores de la empresa.

Este es un claro ejemplo de las graves consecuencias que estas prácticas bancarias, notablemente extendidas y que hemos constatado en distintos productos bancarios, han tenido para multitud de PYMES y consumidores.

Lo que más valoro en este caso es que la Resolución del Supremo ha servido para dar tranquilidad no sólo a nuestro cliente, sino también a todos esos trabajadores que podrán mantener su puesto de trabajo y contribuir con ello al sostenimiento de sus cargas familiares.”      

-Sr. Goiri:“Parece comúnmente aceptado que durante los últimos años han sido muchas las entidades bancarias que no han ajustado su comportamiento comercial a las más básicas premisas de la legalidad y la ética en la comercialización de sus productos, si bien a veces parece que lo anterior únicamente transciende cuando hay cláusulas suelo de por medio. La verdad es que nuestra experiencia nos demuestra que esa ausencia de legalidad y ética en la conducta comercial de ciertas entidades bancarias ha ido mucho más allá de las cláusulas suelo. Podríamos hablar de Swaps, clips, preferentes… en fin, de una gran cantidad de productos financieros complejos que fueron comercializados en gran cantidad de casos sin informar debidamente a los clientes y, casi siempre, en absoluto perjuicio de sus intereses. Lo bueno es que parece que por fin los Tribunales van entendiendo que el Banco siempre es la parte más fuerte en todo tipo de contratación, y que es precisamente la parte más débil quien debe ser objeto de una especial protección judicial.”    

 Si te interesa el tema, podrás acceder a las distintas reseñas dedicadas por la prensa a este asunto en los siguientes enlaces:

Cadena Ser Radio, 19/05/2016

Diario Noticias de Álava, 20/05/2016

Entrevista radiofónica en “Vitoria en la Onda” (Onda Cero), 20/05/2016

 

 

 

 

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